Fue este sábado en un emotivo acto donde se descubrió una placa con sus nombres en la Parroquia Catedra Nuestra Señora de Asunción.
Por Leonardo Martín
Una jornada de memoria, emoción y con un reconocimiento histórico a apenas días que se cumplan 50 años del inicio de la Dictadura Cívico Militar. Una caminata, el recuerdo y finalmente el descubrimiento de una placa en la Parroquia Catedral Nuestra Señora de Asunción de Avellaneda de cinco jóvenes católicos y militantes políticos que fueron detenidos y desaparecidos entre junio y julio de 1977.
Roque Álvarez Aversa, Ricardo Arrighi, Roberto Jorge Berrozpe, Nora Delgado y Dante Merolla, sus nombres. Cinco jóvenes atravesados por la fe cristiana y por el compromiso social, por la militancia política y gremial por un país más justo y tendiendo una mano hacia los más pobres. Algo inaceptable para esa Dictadura que desde el horror diseñó la «miseria planificada», como la describió Rodolfo Walsh, dejando como herencia un país más inequitativo, extranjerizado, desmantelando el entramado productivo, con un exponencial crecimiento del endeudamiento externo y de la pobreza.
El homenaje comenzó con familiares, compañeros y compañeras de militancia y amigos de los homenajeados que se concentraron en la Plaza Lolita Torres ubicada sobre la Avenida Belgrano al 1100. Allí, desde hace muchos años, hay cinco placas que los recuerdan con una breve descripción de su participación y militancia política.
En un acto breve, el padre Luis Domínguez, párroco de Nuestra Señora del Valle de Wilde, destacó sobre las placas ubicadas allí: «este homenaje nunca se debería haber hecho lejos del lugar donde ellos se comprometieron, lucharon y soñaron que fue su Iglesia, su comunidad», destacando la importancia del descubrimiento de la placa en la Parroquia Nuestra Señora de Asunción.
Desde allí emprendieron una caminata hasta la Plaza Alsina, Primero doblando por Arenales hasta San Martín en un recorrido de siete cuadras de distancia. Una caminata encabezada por un bandera con la consigna Memoria, Verdad y Justicia que recibió bocinazos de reconocimiento y la mirada respetuosa de vecinos.

Llegados a la Plaza Alsina, comenzó un acto de celebración en la parte central de la misma, a metros del edificio de la moderna Parroquia Catedral. Allí tomaron la palabra el Padre Luis y luego familiares de los cinco militantes detenidos desaparecidos.
Un momento emotivo cargado de mirada política. Allí el Padre Luis enfatizó: «toda vez que hablamos de la dictadura genocida hablamos de ese modelo que quisieron implantar a la fuerza. Intentando sacar a todos sus enemigos, a los dirigentes, a nuestros compañeros y compañeras, a los más lúcidos que hoy deberían estar con nosotros para luchar por un país más justo».
Luego de la lectura de un documento que sintetizó una amplia mirada política, que incluyó una solapada alusión crítica sobre el rol de la Iglesia en ese período, pasaron los familiares con una breve semblanza de cada uno de los detenidos desaparecidos que tenían en la parroquia un denominador común, pero luego con trayectorias militantes particulares.
Ricardo Arrighi, de la Juventud Peronista; Roque Álvarez Aversa, en su momento seminarista y cristiano para la liberación; Nora Delgado, esposa de Ricardo Arrighi y compañera de su militancia; Dante Merolla, joven peronista y sindicalista bancario; y Roberto Berrozpe, dirigente de la Lista Blanca del Sindicato de Trabajadores Municipales de Avellaneda e integrante de la Juventud Trabajadora Peronista, todos vinculados al peronismo montonero».
Con emoción fue destacada la presencia de Ana Aversa de Álvarez, de cien años, madre de Roque, e hicieron uso de la palabra Dante Merolla por los hermanos Dante Merolla, Isabel Álvarez Aversa, Enrique García Díaz en carácter de compañero y amigo de Arrigui, y por último Eduardo Berrozpe, el histórico dirigente bancario, quien recordó a su hermano Roberto desde una mirada familiar, humana, reivindicando el compromiso cristiano de todos ellos.
«Para recordar a mi hermano Roberto, necesito referirme a las circunstancias que llevaron a ejercer el apostolado cristiano de la manera que lo hicieron, él y el resto de sus compañeros. Hay que recordar la Argentina de entonces, el odio dividió a la sociedad y anuló la democracia durante 18 años. Su compromiso y decisiones está relacionado con esa historia”, comenzó Berrozpe.
«Hoy un odio y crueldad similar a la de la dictadura se abate sobre el pueblo argentino, sobre los hermanos jubilados, niños carenciados, las personas con discapacidad. Seguramente esos compañeros hubieran dicho eso en primer lugar», enfatizó Berrozpe.
Luego profundizó en el contexto histórico en el cual se dio esa militancia:
«Nuestros hermanos y compañeros de fuerte compromiso con el apostolado cristiano y los pobres, vivieron las novedades del Papa Bueno, Juan XXIII, junto la estructuración de pastoral social de la Iglesia en nuestro país, uno de sus objetivos manifiesto la reconciliación con el mundo obrero peronista, siendo un punto clave la creación entonces del Obispado de Avellaneda-Quilmes- con sede no casualmente en nuestra ciudad. Y seguidamente las buenas nuevas del Concilio Vaticano II, y de la Conferencia Episcopal de Medellín. De allí viene el compromiso sindical del trabajador municipal Roberto Jorge Berrozpe, y también de otro compañero de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción que hoy recordamos, el trabajador bancario Dante Merolla«.
También recordó su estrecha vinculación con Armando Croatto, asesinado en 1979 por fuerzas represivas cuando participaba de la resistencia sindical a la Dictadura, ex Presidente de la Juventud de la Acción Católica del entonces Obispado de Avellaneda-Quilmes, líder de la Lista Blanca del Sindicato de Municipales de Avellaneda, cofundador de la Juventud Trabajadora Peronista, quien además condujo el Bloque Sindical de Montoneros y fue electo diputado nacional en 1973 por el FREJULI.
Asimismo recordó a Regino Adolfo González, «detenido desaparecido en 1979, trabajador de IBM, de la Capilla de Nuestra Señora del Valle en Wilde, que estaba entonces a cargo del Padre Luis Sánchez, ejemplar cura obrero que participaba en la Federación Gráfica Bonaerense, que lideraba Raimundo Ongaro, secretario general de esa CGT».

EL DESCUBRIMIENTO DE LA PLACA
Una vez finalizado el acto sobre la Plaza, ingresaron a Parroquia Catedral entonando una canción que tiene como frases «no tenemos miedo». Allí se descubrió la placa, en este caso con un breve acto encabezado por el vicario general padre Osvaldo de Piero que dejó los saludos del Padre Obispo Maxi Margni (Avellaneda -Lanús) que no pudo estar presente por estar recuperándose de una intervención quirúrgica.
En su intervención recordó al Papa Francisco y una frase de la encíclica Fratelli Tutti de apostar a una «comunidad de hermanos» y al «diálogo». En diálogo posterior con Radio Gráfica explicó: «este homenaje tiene un valor muy importante, nos ayuda a entrar en el corazón de gente que estaba invisibilizada, que pertenecía a estas comunidades. Tiene un poder simbólico y real muy concreto, traerlo a la Catedral, dejar un signo, recordarlos a ellos«.
«Necesitamos hacer memoria todos los argentinos y en particular la Iglesia, poner el tema bien entre nosotros. Madurarlo, que sea sentido y desarrollarlo porque eran cosas guardadas sin un mayor miramiento», agregó.
«Es importante poder conversar con mucha gente y renovar el compromiso por el bien común y por los demás que es lo concreto de la vida cristiana: amar a Dios y al prójimo», concluyó.
También dialogó con Radio Gráfica, Juano Torreiro, Director de Culto de la provincia de Buenos Aires y oriundo de Avellaneda.
«Es la primera que se reconoce institucionalmente a cinco jóvenes detenidos desaparecidos de la Parroquia de la Asunción que eran del grupo de Acción Católica de la comunidad parroquial. Es un momento histórico porque la Iglesia en la víspera de los cincuenta años el golpe, el Episcopado Argentino ha sacado un documento muy importante que pide nunca más a la violencia de la Dictadura y siempre más a una democracia justa. Nos sumamos como Pastoral de Avellaneda – Lanús junto a nuestro obispo Maxi. Nunca más a una dictadura, siempre a una democracia más justa, reivindicando hoy a estos cinco compañeros que reivindicaron a un Argentina más fraterna y justa donde haya justicia social. Eso es lo que queremos para la Argentina de hoy«, afirmó.
Final de una jornada emotiva y reparadora con un mensaje claro, nunca más a la Dictadura, a sus acciones y consecuencias y también un nunca más al olvido. A casi 50 años de las detenciones, los cinco compañeros y compañeras del distrito siguen presentes y en la memoria de la institución de la cual fueron parte.






























