Una remontada épica. Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores (PT) se impuso ante Flávio Bolsonaro en el balotaje por el próximo período presidencial en ese país. Con un país en estado de movilización obtuvo el 51,7% de los votos contra el 48,2% de Bolsonaro.
Luiz Inácio Lula da Silva logró una hazaña inédita en la historia democrática de Brasil tras imponerse en el balotaje presidencial. En la primera vuelta había perdido por tres millones de votos de diferencia, en esta ocasión aventajó a Bolsonaro por cuatro millones. Desde el retorno democrático en 1985 que un candidato que terminó en segundo lugar durante la primera ronda logra revertir el resultado en el balotaje. Lula lo hizo.
En los festejos de un búnker exultante, Lula expresó: «Voy a hacer un mejor mandato que el que ya hice. Voy a dedicar 24 horas al día para hacer de este país el país con el que sueñan las personas».
«Brasil no es el patio trasero de nadie», enfatizó en alusión a la política que viene desplegando Estados Unidos en la región, en especial Donald Trump y Marco Rubio, además de adelantar que es necesario una «regulación de las redes sociales» y de que Brasil tiene que contar con su propio desarrollo de Inteligencia Artificial.
La victoria da alivio, pero también enfrentará un panorama complejo en el Congreso donde el bolsonarismo y las expresiones conservadores tienen mayoría. Se verá la muñeca de Lula para poder maniobrar en ese contexto.
Por su lado, Bolsonaro desconoció el resultado de una jornada accidentada donde hubo denuncias de falta de transporte público para perjudicar al electorado lulista y donde hubo una decisión judicial de extender en algunos distritos dos horas la votación a partir de estas dificultades.
Bolsonaro dijo «lo que pasó no es normal» y reclamó que se repitan las elecciones en medio de un búnker con caras de velorio.
A estas horas los presidentes de la región reconocieron el resultado y felicitaron a Lula menos uno. Milei apagó sus redes sociales y no habló al respecto.




