El presidente Javier Milei hizo una cadena nacional este jueves por la noche metiéndose de lleno en la Causa Malvinas. Reivindicó la soberanía, anunció decretos para impedir operar en Argentina a las empresas que exploten petróleo en las Islas, una construcción de una base naval en Tierra del Fuego y reequipamiento para las Fuerzas Armadas. ¿Por qué hasta ahora hizo todo lo contrario? La sombra de Estados Unidos.
Por Leonardo Martín
Una cadena nacional que toma un reclamo histórico y con la cual Milei marca la agenda en medio de cuestionamientos crecientes por el plan económico. Rodeado de su Gabinete reivindicó la soberanía argentina sobre las Malvinas; anunció la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego; sanciones a la explotación petrolera ilegal y un reequipamiento para las Fuerzas Armadas. Una causa justa y legítima utilizada demagógicamente y en donde se ven los hilos de Estados Unidos.
Milei, repentinamente, se convirtió en el primer malvinero tras declarar que Margaret Thatcher era su ídola y de un gobierno que no tomó una sola decisión por la reivindicación de Malvinas. Incluso en la previa del histórico partido con Inglaterra en la Copa del Mundo el Gobierno pidió que los hinchas no lleven banderas reclamando la soberanía y luego Milei se despegó de la acción de los jugadores.
Con argumentos técnicos sólidos reclamó la soberanía en una cadena nacional que duró apróximadamente 20 minutos. Luego expresó que firmará decretos para sancionar a empresas que exploten ilegalmente el crudo cercano a las Islas. Hay un proyecto conjunto de la empresa británica Rockhopper y Navitas (israelí) que avanza sobre un sector (Sea Lion) en donde se presume que puede haber una importante reserva. Esto puede afectar a empresas que quieran operar en la Argentina y que sea parte de esa explotación.
Luego anunció la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, un proyecto que ya existía, pero que el propio gobierno nacional detuvo porque detrás de esa iniciativa había movimientos de China. Una zona absolutamente estratégica, próxima al paso bioceánico y cercana a la Antartida en la que Estados Unidos puso los ojos y donde Milei se reunió con Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos en 2024.
Y además anunció un reequipamiento y fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, lo que suena una burla tras el brutal desfinanciamiento con salarios por el piso, con militares a lo que autorizó a hacer UBER, venta de terrenos, entre ellos el intento de desprenderse de héctareas en Tierra del Fuego.
De fondo, se dejan ver los hilos de Estados Unidos que viene teniendo una disputa con el Reino Unido, del que es aliado histórico, pero con el cual viene teniendo diferencias en el conflicto iniciado con Irán del cual Reino Unido se rehusa a participar activamente. Ahora Estados Unidos e Inglaterra son socios estratégicos más allá de una diferencia circunstancial.
También del despliegue de Estados Unidos en la región con una Doctrina Monroe renovada y que tiene en Argentina un lugar sumamente estratégico. Cuenta con energía abundante, alimentos, agua, recursos minerales, tierras raras y una zona estratégica para el dominio del Atlántico Sur y la mirada sobre la Antartida. Milei es un peón de Estados Unidos que nada va a ser por fuera de esos intereses.
El tiempo irá mostrando todas las cartas verdaderas de este juego.
































