Choferes de colectivos de casi 20 línea del AMBA realizaron tres protestas en forma simultánea reclamando una recomposición salarial ante el deterioro que han tenido en el último período. Las protestas fueron en las inmediaciones del Puente Pueyrredón, en Ciudadela (General Paz y Rivadavia) y en la cabecera de la Línea 60 en Ingeniero Maschwitz.
El miércoles pasado hubo una audiencia virtual entre los referentes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresariales del sector en donde no se llegó a un acuerdo pasando a un cuarto intermedio hasta la próxima semana. Un salario mínimo en bruto para un chofer es de 1,7 millones de pesos en bruto, siendo en mano de poco más de 1,3 millones. El sector que hoy realizó la protesta denuncia que está en mínimos históricos reclamando que debería partir de 3,5 millones de pesos.
En Avellaneda concentraron sobre la Avenida Mitre y Montes de Oca, a una cuadra de la subida al puente, donde fue desplegado un fuerte operativo policial que impidió el corte. No produjo ningún enfrentamiento ni represión por parte de las fuerzas de seguridad, pero si impidieron cortar el Puente.
En Ciudadela concentraron en Rivadavia y General Paz, en el límite con la Ciudad de Buenos Aires y la otra protesta fue en Ingeniero Maschwitz, zona norta, donde se encuentra la cabecera de la Línea 60. Las líneas que participaron de la protesta fueron: 9, 28, 32, 33, 34, 57, 60, 96, 99, 103, 119, 159, 164, 188, 216, 338, 527 y 620.
«La calesita de las paritarias del transporte ya está dando vueltas. Los empresarios ofrecen una miseria del 1,2% ($20.000) y Fernández endurece el discurso, pero vuelve a patear todo para ‘la semana que viene«, expresaron los choferes en alusión a la reunión paritaria.
La protesta estuvo motorizada por la Lista Marrón, una de las cuatro que competirá en las elecciones del próximo 17 y 18 de diciembre del sindicato en la cual se decidirá la conducción por los próximos cuatro años. La lista Marrón está encabezada por Alberto Patiño y viene marcando una postura muy crítica de la conducción nacional.
Fueron unas elecciones previstas inicialmente para el 7 y 8 de octubre pasado, pero que fueron pospuestas por orden judicial para diciembre. Allí competirán cuatro listas, el oficialismo encolumnado en la lista Celeste y Blanca que encabeza Roberto Fernández -muy cuestionado por su conducción-; la mencionada Lista Marrón; la Lista Negra, relacionada con la empresa DOTA que administra decenas de líneas; y la Bordó con un perfil clasista.




