Patricia Malanca y Nora Veiras presentarán este jueves 24 de septiembre en el teatro Roma de Avellaneda la obra «Carnelli, algo que tiembla cederá», sobre la vida de la poeta, escritora y periodista María Luisa Carnelli. Naciada en La Plata en 1898 tuvo una vida fascinante y muy particular para una mujer en esa etapa. En Portal Sur entrevistamos a la cantante, actriz, protagonista de la obra y avellanedense, Patricia Malanca.


 

Leonardo Martín: Vas a presentar en el Teatro Roma la obra «Carnelli, algo que tiembla cederá», con tu participación y también con la de Nora Veiras, a quien conocemos por su trabajo periodístico. ¿De qué se trata y qué figura están recuperando en este espectáculo?

Patricia Malanca: Es una obra teatral documental. Es como si vieras un documental en vivo sobre la vida, la biografía, los textos y obras de María Luisa Carnelli que fue un gran personaje. Era una bonaerense nacida en La Plata en el año 1898 y falleció en Buenos Aires en el año 1987. Fue poeta, escritora, periodista, militante comunista y la primera corresponsal de guerra latinoamericana en la Guerra Civil Española.

Tenía un secreto que mantuvo casi toda su vida: a pesar de todas sus actividades vinculadas a la literatura y el periodismo —escribió en Crítica, Caras y Caretas, El Hogar, incluso en Clarín y La Nación—, mantenía en secreto el gran dato de que había sido la primera letrista de tango. Los tangos que cantaron figuras como Gardel, Magaldi o Azucena Maizani, y que ella firmó en esa época como Luis Mario Castro, en realidad eran de ella. Firmaba con seudónimo de varón porque en las primeras épocas, en la primera guardia del tango, estaba prohibido para las mujeres.

Esta vida, que nosotros —especialmente las mujeres que transitamos y componemos tango en esta época— encontrábamos en los listados, no se distinguía claramente porque ella no fue cantante ni actriz, era una periodista. Su historia no se destacaba hasta que, hace algunos años, la escritora Florencia Abbate lanza una biografía donde cuenta toda esta historia. La leí y, a continuación, con el apoyo de Manuel Santos Iñurrieta, armamos una dramaturgia para convertirla en obra de teatro. Requería en el escenario la intervención de una periodista real, genuina, que interpelara o entrevistara al personaje de Carnelli. Es así que se suma Nora Veiras, que le da valor y prestigio a esta obra documental. Además, tiene muchas cosas en común con Avellaneda.

¿Por qué?

Porque, por ejemplo, no se sabía hasta los años 80 que María Luisa compuso una milonga el violinista Eduardo Poncio. María Luisa tenía una vida acomodada en La Plata, se casó joven y se divorció joven. Con un hijo, a los 20 años se vino a vivir a Buenos Aires a ejercer el periodismo, se puso en pareja con Enrique González Tuñón y empezó a vivir la bohemia porteña relacionándose con todo el mundo marginal y de la música. En este caso, con Poncio compuso varias canciones, y una de ellas se llama Avellaneda. Es una milonga inédita que hizo por encargo de Alberto Barceló, quien era por entonces amigo de Poncio e intendente de Avellaneda. Se interpreta durante la obra como una novedad. Hay muchas cosas más: se exilia en México y vive con el grupo de Frida Kahlo, Diego Rivera, David Siqueiros, e integra la intelectualidad mexicana en la época de Trotsky. Es un personaje impresionante y esta obra revela todo ese lado.

 

O sea, si hubiera sido un varón, bueno, uno sería como un personaje muy potente de la bohemia, Pero claro, lo que cambia un poco el foco de vista es que haya sido una mujer haciendo todo esto que estás narrando.

Es fascinante, es increíble que haya hecho lo que hizo en… y además de una manera silenciosa, porque también mucha gente en las entrevistas y notas que me hacen me pregunta: «¿Pero por qué nadie contó esto? ¿Por qué…» Ella era periodista en la época que los periodistas escribían y hacían brillar a otros. Los personajes, ellos no eran objeto de estudio. Ahora estamos acostumbrados a que el periodismo es auto celebratorio, pero en aquella época el periodismo era una herramienta de difusión de otras figuras, por lo cual ella no estaba pensando en sí misma, entonces no difundía su obra. Si buscan incluso sus textos, sus crónicas, que habla por ejemplo sobre los mineros asturianos… Ella se va a España cuando la Guerra Civil Española y todas las crónicas sobre las familias en Asturias, el sufrimiento de los mineros… Se hace muy amiga de Antonio Machado en ese período. Es una vida espectacular.

¿Qué se puede adelantar del espectáculo?

Tiene este formato híbrido que se lo llama así, que es documental, donde hay mucha visual. O sea, sobre lo que yo voy a estar contando —que yo interpreto a dos personajes: a una cantante de los años 30 que interpreta las canciones que escribió María Luisa, e interpreto a María Luisa—, voy saliendo de uno y otro personaje mientras hay otra escena, que es una escena más contemporánea, atemporal, donde está Nora, que es la que va entrevistando, le va haciendo preguntas desde el presente a la periodista. Después hay mucha visual contextual que tiene que ver con los años 30, con Gardel, con Magaldi, con la Guerra Civil Española, con México, con el exilio… O sea, hay mucha visual alrededor, es muy potente la imagen.

Hay un arte dentro también de todo lo que es la estética de la cartelería de protesta. Es muy estética. Me acompaña también una guitarrista que es Andrea Zurita en el escenario. Voy a cantar: al principio canto y después ya entro directamente… me van a ver como actriz, que es una de las… mucha gente me ha descubierto como actriz a partir de esta obra, pero quiero decir que yo me formé en Avellaneda como actriz.

Te conocíamos como cantante de tango, en esa faceta. Pero bueno, en el cantar, en el que está delante de un escenario, hay algo siempre actoral. 

Pasa lo siguiente: esta historia, como vos lo dijiste, necesitaba cine, porque no hay ninguna… no hay visuales de ella, no hay audios, no hay nada, probablemente porque, como te dije antes, los periodistas escribían, punto. Pero hubo una necesidad de contarlo, requería el cuerpo, requería más que la voz. Entonces, por esa razón, saqué esta herramienta que afilé durante muchos años de adolescente y de joven ahí en Avellaneda y la puse en valor para esta puesta. Ojalá alguien recoja para convertir en documental, en cine, claro.

El otro día justo también hacíamos una entrevista con otro tanguero de Avellaneda y me preguntaba, y le preguntaba también: ¿por qué hay muchos referentes del tango en Avellaneda y es un lugar que sigue generando referentes? ¿Qué pensás que tiene, por qué acá está vivo el tango y parte de la historia del tango ha pasado por acá?

Porque básicamente Avellaneda es una fábrica de música. Es… ¿dónde está la industria de la música, dónde podés localizar? Así como hoy es claramente uno puede decir que Avellaneda también fabrica fútbol, porque tiene radicado mucho, mucho de los clubes importantes del país, pero también tiene la escuela, la EMPA, es una herramienta de fabricación. Y yo creo que el teatro también le está haciendo sagas, en ese sentido está también, tiene escuela de teatro histórica, antes de la EMPA ya estaba. Así que yo creo que también es una fábrica de artesanos culturales. Y que además tiene la particularidad… me parece que ayuda mucho que enseña mucho qué es gestión, que no te enseñan en otras este… espacios. O sea, aprendés también mucho lo que es gestión, que hoy en día, al haber tanto el desastre de las industrias culturales que estamos padeciendo con los cierres de teatros, cierres del Estado como pérdida de fomento en todas partes. Avellaneda es un formador total en ese punto, y de músicos y músicas que abrazan especialmente el tango. Y acá sí voy a poner en común el periodismo y el tango: el tango es el… es el medio más elástico para contar el presente, no lo es el rock, no lo es el…

¿Por qué, a ver?

Porque probablemente porque la gente que hacemos tango no tenemos… todavía no estamos corrompidos por apetencias económicas. El mainstream no nos quiere, no nos difunden, no les interesamos, no ponen plata, no invierten. Entonces, por esa razón, podemos contar desde ese lugar de desplazados, de relegados y excluidos, cosas que el rock ha dicho: «No, mejor yo no, porque necesito vivir de esto».