Hoy se realizó una audiencia entre las partes por los 1000 despidos en FATE en la cual no hubo avances. Trabajadores movilizaron a la Secretaría de Trabajo, acompañado de otras organizaciones sindicales y sociales, donde fueron duramente reprimidos.
Por Leonardo Martín
Una nueva jornada de protesta y de una represión desatada por parte de las fuerzas de inseguridad. Trabajadores de FATE, acompañado de otras organizaciones sindicales, sociales y políticas, movilizaron en la mañana de este miércoles a las puertas de la Secretaría de Trabajo Nacional (L.N.Alem 600 – CABA) reclamando por la conservación de los 920 puestos de trabajo directos en riesgo tras la intempestiva decisión de la empresa de cerrar las puertas.
La convocatoria fue a las 11 de la mañana, con el acuerdo previo de cortar un solo carril a esa altura de la Avenida Alem para hacer el acto en el día en el que estaba prevista una audiencia entre las partes convocada desde la cartera laboral. Un conflicto en el cual tanto la Secretaría de Trabajo de Nación como el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictaron la conciliación obligatoria.
Dada la gravedad del cierre de FATE, que expresa la gravedad de la situación en el mundo del trabajo, otras organizaciones acompañaron lo que dio mayor volumen a la convocatoria y generó una dura represión policial.
Apenas se dio la concentración, cuando incluso no habían llegado algunas de las columnas, la Infantería de la Policía Federal avanzó sobre los manifestantes. Formada en línea, con el carro hidrante detrás y arrojando gas, avanzó hasta desplazar la concentración de las columnas que se dispersaron en diferentes direcciones. Para completar el panorama, las motos policiales iban y venían amenazantes, disparando balazos de goma.
Fuerte represión a los trabajadores de FATE y otras organizaciones en la Secretaría de Trabajo.
Testimonio de Romina Piccirillo, secretaria de Prensa de ATE Capital. pic.twitter.com/cZtwWkzDfK
— Radio Gráfica (@radiografica893) March 4, 2026
La columna de FATE replegó en Plaza San Martín, para luego regresar a la planta industrial ubicada en San Fernando, zona norte del Conurbano bonaerense. Allí están en permanencia, pero sin producir dado que la familia Madanes Quintanilla, propietaria de FATE, no está acatando la conciliación obligatoria.
Tras la represión y el repliegue de las columnas, poco más de una hora después regresó el secretario General del Sindicato Único del Neumático (SUTNA), Alejandro Crespo, que dio una conferencia de prensa acompañado de otros dirigentes sindicales.
LAS PALABRAS DE CRESPO: «LA EMPRESA NO QUEBRÓ, NI TUVO UN CONCURSO DE ACREEDORES»
» Vinimos a manifestarnos con diferentes sindicatos, de diferentes centrales sindicales, compañeros de la CTA, de la CTA de los Trabajadores, de la CTA Autónoma, de la CGT, compañeros de la industria, estatales, diputados de diferentes pensamientos ideológicos. Vinieron los trabajadores de FATE con su familia a manifestarse contra el lock out patronal que pone a 1000 familias en la calle y afecta en modo indirecto otros 5.000 puestos de todo el barrio».
«El recibimiento que tuvimos fue una emboscada cuando no estábamos ni cortando el metrobús, estábamos de forma pacífica, tras lo cual vino una atroz represión sin ningún tipo de miramiento. Falta que entren a nuestras casas. Ya no podemos reclamar ni ante la amenaza de 1000 despidos», afirmó.
«La pelea en FATE es la punta del iceberg, porque abajo nuestro hay una situación de un
montón de trabajadores luchando y peleando por su puesto de trabajo. Llegamos al ministerio y acá están peleando por su puesto de trabajo. En el propio ministerio, los compañeros de ATE están empezando un plan de lucha».
«Si una fábrica de 86 años. Fate, que es la única que hace cubiertas para camión en el país. Si hay una guerra en Europa y no llegan los neumáticos del exterior, ¿qué va a ocurrir? Se va a paralizar el país», advirtió Crespo sobre el valor estratégico de FATE.
«No hay una quiebra de la fábrica. No quebró, no hay un concurso de acreedores. La fábrica está
en perfectas condiciones y si no la quiere, es muy sencillo, que la ponga a trabajar y la ponga a la venta, que va a tener muchos compradores, pero lo que no puede pasar es que se ataquen a los trabajadores, vengamos a manifestarnos con la solidaridad de tantos compañeros. Lo que recibimos es una represión brutal», concluyó Crespo.
LA REPRESIÓN
Romina Piccirillo, secretaria de Prensa ATE Capital, narró a Radio Gráfica el momento de la represión: «Fue un operativo completamente desmedido. Estábamos cortando el carril pegado a la Secretaría de Trabajo. Ahí empezó a avanzar la Infantería con un camión hidrante, además de tirar gases sin siquiera dar la posibilidad de que la gente se pueda subir a la vereda»
«Arrojaron unos gases que entendemos que son nuevos que te generan arcadas y ganas de vomitar, y te afectan la garganta», agregó.
Otros testimonio tomado por Radio Gráfica detalló: «La Infantería avanzó muy rápidamente. Cuando estaban por llegar a donde estábamos concentrados comenzaron a tirar un gas bastante particular que no lo sentís inmediatamente, no lo percibís en el aire hasta que lo empezás a respirar y te va afectando las vías respiratorias. Empezás a toser o querer incluso vomitar».
«Había mucha gente, algunas con banderas, lo que dificultó la salida. Fue un despliegue muy rápido en donde nos movimos y cuando llegamos a la esquina estaban esperándonos las motos de la Policía que mostraron mucha saña apuntando con las armas a las caras. En medio de todo esto, nunca se cortó el tránsito por lo cual era aún mayor el riesgo», completó.






























