El Defensor del Pueblo, Daniel García, comunicó públicamente su postura ante la aprobación y eventual aplicación de una ley que, según expresó, pone en riesgo DERECHOS LABORALES HISTÓRICOS.
Daniel García sostuvo que, si se concretan abusos contra los trabajadores, LA ÚNICA RESPUESTA PROPORCIONAL SERÁ UN PARO POR TIEMPO INDETERMINADO HASTA QUE CESEN LOS ATROPELLOS. En ese sentido, remarcó que no se trata de una advertencia menor ni de una discusión superficial.
El Defensor del Pueblo afirmó que estamos ante la posible vulneración de DERECHOS CONQUISTADOS CON DÉCADAS DE ESFUERZO, LUCHA Y ORGANIZACIÓN SOCIAL. Señaló además que cuando el poder político avanza sin escuchar, cuando las garantías laborales se debilitan y cuando el equilibrio entre capital y trabajo se rompe, LA PAZ SOCIAL SE PONE EN PELIGRO.
García enfatizó que EL PUEBLO TRABAJADOR NO PUEDE SER LA VARIABLE DE AJUSTE. Subrayó que LOS DERECHOS NO SE RECORTAN y que LAS CONQUISTAS NO SE NEGOCIAN HACIA ATRÁS.
Asimismo, el Defensor del Pueblo advirtió que si esta ley se convierte en una herramienta de precarización, pérdida de estabilidad o abuso patronal, LA SOCIEDAD TENDRÁ EL DERECHO —Y LA OBLIGACIÓN MORAL— DE RESPONDER CON FIRMEZA.
En esa línea, Daniel García aclaró que un paro por tiempo indeterminado NO ES UN ACTO DE CAPRICHO, sino EL ÚLTIMO RECURSO FRENTE A LA INJUSTICIA SISTEMÁTICA.
Finalmente, el Defensor del Pueblo manifestó que su responsabilidad institucional es advertirlo con claridad: SI SE VULNERAN DERECHOS, HABRÁ CONFLICTO SOCIAL. Y que dicho conflicto será consecuencia directa de quienes decidieron ignorar las advertencias.
García concluyó señalando que DEFENDER EL TRABAJO ES DEFENDER LA DIGNIDAD HUMANA, y que LA DIGNIDAD NO SE NEGOCIA.



























