Será este jueves 10 de septiembre desde las 11 de la mañana. Inicialmente iba a ser presencial, pero finalmente será en forma virtual. Es por la desaparición de tres trabajadores aceiteros. El apunto es Emilio Parodi, jefe de personal de la empresa por facilitar información para la desaparición.
Comenzará este jueves 11 de septiembre el juicio oral y público en el Tribunal Oral de La Plata N° 2 -a cargo de Nelson Jarazo, Pablo Wilk y Yesica Sircovich- por las desapariciones forzadas de tres trabajadores de Molinos Río de la Plata (entonces Bunge y Born) durante la última dictadura cívico militar.
El apuntado es Emilio Parodi, jefe de personal de la empresa, por ser partícipe necesario para el secuestro y desaparición de esos trabajadores que desempeñaban tareas en la planta que Molinos tenía en Avellaneda en la vera del Riachuelo y a metros del Puente Pueyrredón.
La investigación está centrada en el accionar de Emilio Parodi, acusado de privación ilegal de la libertad y de participar en los secuestros y desapariciones de tres trabajadores el 7 de julio de 1976, mediante el manejo de agentes de vigilancia internos de la planta y la confección de listas entregadas a las fuerzas represivas.
La causa fue elevada a juicio oral tras una investigación que estuvo a cargo del juez federal Ernesto Kreplak por la cual detuvo en julio de 2023 a Parodi por su participación en los secuestros. Desde allí cumple prisión domiciliaria.
Las víctimas son los trabajadores aceiteros Francisco Fernández, Santos Ojeda y Roberto José Rivolta Bonino, que fueron secuestrados y desaparecidos cuando se encontraban en su lugar de trabajo o se disponían a ingresar a la empresa.
El juicio es por esos tres trabajadores desaparecidos, pero son muchos más los casos. Al menos 26 personas, entre aceiteros y familiares, fueron secuestrados debido a su actividad sindical en la planta Avellaneda por el aparato criminal del terrorismo de Estado. En una primera instancia iba a desarrollarse presencialmente en los tribunales de La Plata, pero a último momento los jueces determinaron que sea en forma virtual argumentando que la sala no estaba preparada para el juicio.
Al momento de los hechos, Parodi se desempeñaba como jefe de Personal y también a cargo de tareas gerenciales o de dirección, específicamente en el área de recursos humanos. Por lo cual su acusación apunta también a evidenciar la responsabilidad empresarial en delitos cometidos durante el terrorismo de Estado contra trabajadoras y trabajadores para poder implementar un modelo económico neoliberal.

El proceso llega después de más de una década de investigación y a partir de la lucha sostenida por familiares, sobrevivientes, organismos de derechos humanos y las organizaciones gremiales que también son parte querellante: la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera (SOEIA Capital y Gran Buenos Aires).
La causa fue iniciada en 2013 por Analía Fernández, Ernesto Ceferino Mataboni y Roxana Freitas, hijos de tres obreros desaparecidos que presentaron una denuncia contra Molinos Río de la Plata. Se abrió una investigación judicial por la desaparición de veinticuatro personas y se recogieron veintisiete testimonios, dieciocho de antiguos trabajadores y nueve de familiares de las víctimas.

¿QUIÉN ES EMILIO PARODI?
Emilio Parodi -actualmente 85 años- fue el jefe de Personal de la planta de Avellaneda desde octubre de 1975 hasta 1979. Luego continuó su carrera profesional dentro del Molinos Río de la Plata y ocupó cargos superiores. Fue ascendido. Está acusado de ser partícipe necesario del secuestro de tres obreros de Molinos Río de la Plata: Francisco Fernández, Santos Ojeda y Roberto José Rivolta Bonino. Ellos fueron secuestrados el 7 de julio de 1976, entre las cinco y las ocho de la mañana, cuando estaban ingresando o terminando su turno de trabajo.
LOS TRES TRABAJADORES DESAPARECIDOS
Francisco Fernández, que era mecánico, había ingresado a trabajar a la planta de Avellaneda en 1973. Fue detenido cuando fue a buscar su tarjeta de ingreso a la oficina de vigilancia. Iba dispuesto a iniciar su turno y, cuando estaba por marcar tarjeta, se lo llevaron unos hombres vestidos de traje (Elevación a Juicio Oral, pag 41).
Santos Ojeda, que era de la sección Expedición, lo detuvieron al salir de la fábrica, después de su jornada laboral, a las 5 de la mañana. Los testimonios indicaron que fue detenido por integrantes de Coordinación Federal. En su denuncia ante la CONADEP, la tía de Ojeda, Gregoria Figueredo de Segovia, relató que supo por un amigo y compañero de trabajo de su sobrino que los hombres que lo secuestraron se habían presentado al Jefe de Personal de la planta y le habían pedido que identificara a Ojeda.
Rivolta Bonino era de Administración. Trabajaba en Molinos Río de La Plata desde 1974, según los registros de la empresa. Lo secuestraron a las ocho de la mañana, cuando llegó para comenzar su jornada laboral.
Los tres coincidían en tener actividad gremial dentro de la planta como integrantes de la Lista Blanca, que conducía la comisión interna de la planta.





