Racing e Independiente igualaron 1 a 1 en el Clásico de Avellaneda. A grandes rasgos, la Academia estuvo mejor en la primera etapa y el Rojo en la segunda. Abrió la cuenta Matías Zaracho -compartido con Maravilla Martínez-en la primera etapa y lo igualó Maxi Meza de penal en el complemento.

Un resultado que no deja a ninguno satisfecho, pero tampoco complica más el presente de ambos que dista de ser bueno y que con una derrota se hubiera agudizado la crisis. Un clásico que rápidamente va a quedar en el olvido que dejó en evidencia las carencias de ambos equipos. Fue un partido más entretenido por lo disputado que bien jugado.

El primer tramo tuvo a un Racing que tomó el protagonismo, presionando alto y con mayor dominio territorial. El juvenil del Rojo, Arrayago tuvo dos salvadas providenciales que evitó que Racing se ponga en ventaja en los minutos iniciales.

A los 28′ llegó la apertura tras una mala salida de Pérez Curci que terminó en un centro que conectó Maravilla Martínez -floja salida de Rey- y que terminó empujando Matías Zaracho.

A partir de ahí creció Independiente con aproximaciones mediante cabezazos del Chimi Avila y no mucho más. Les faltaban conexiones al Rojo.

En el complemento salió con mayor decisión el equipo de Jadson Viera. Lo termina empatando Maxi Meza de penal a los 19′.

A partir de allí el desarrollo se emparejó. Independiente pudo haber aprovechado una contra que malogró Montiel, Racing con el empuje también tuvo sus aproximaciones.

Finalmente fue empate, una tarde en la que ninguno terminó contento, pero sin escenarios más dramáticos.