La titular del Juzgado Civil y Comercial N° 2 de Avellaneda, María Elisa Reghenzani, fue la invitada de la semana al programa Se Hará Justicia que cuenta con la conducción de Verónica Ottaviano. Se refirió a aspectos del juzgado y también a una causa bajo la órbita de su juzgado en la que denunció una «extorsión» que terminó afectando a su familia con una denuncia sobre su esposo.
«Comencé a trabajar en el Poder Judicial a los 18 años, fui meritoria por varios años. He pasado por muchos juzgados, me he formado, dí clases en diferentes materias hasta que finalmente opté por dar clases de procesal y hace 15 años que soy jueza», resumió María Elisa Reghenzani su trayectoria en relación a lo judicial.
«En nuestro juzgado hemos adherido al sistema de oralidad y nos ha dado muy buen resultado«, valorando un vínculo más inmediato y fluido con los «abogados, las partes y los testigos», indicó.
«No somos un juzgado que cuenta papeles y trata de sacárselos de encima. Hay casos que nos conmueven y es donde ponemos mayor atención», sumó.
Consultada por la indagación en los testigos en el marco del juicio oral sobre el modo de reconocer cuando hay falsedades en el testimonios contó: «mucho tiene que ver con la experiencia y cursos de técnicas faciales respecto de cuando mienten. Cuando lo detecto ahí las preguntas comienzan a ser más profundas para evaluar la concordancia, ver su reacción además de grabarlo».
«Siempre me gustó mucho mi carrera y el trabajo que hacía«, contó al mismo tiempo que señaló un quiebre en el año 2019, donde apuntó que comenzó a ser «víctima de una extorsión«.

«En ese año se sorteó una causa que vino a mi juzgado y a partir de la cual comenzaron una serie de amenazas que incluyeron un atentado a mi juzgado donde vinieron, rompieron muebles, computadoras y donde el más afectado fue mi marido», expresó a relación al médico ginecólogo Diego Clementi que fue denunciado por supuesto abuso de 14 pacientes a lo que Reghenzoni calificó como una «falsa denuncia» y deslizó que es parte de la extorsión que recibe por la mencionada causa del 2019.
«En esa causa me recusan sin motivo. Lo elevé a la Cámara (segunda instancia) que lo devuelve a mi juzgado», narró y agregó «desafortunadamente la sindicatura no estaba comportándose como auxiliar de la Justicia, parecía un auxiliar de la concursada».
«A mi marido le dicen que había cuatro causas archivadas sobre abuso sexual que lo comprometían, que se habían sacado de archivo, y que se iba a publicar una nota en Télam (agencia de noticias cerrada desde marzo de 2024 por el gobierno de Javier Milei). Allí se publicó una nota espantosa que se replicó en diarios y televisión donde, por ejemplo en el programa de Georgina Barbarrosa decían cosas tremendas como que mi marido había realizado una cesarea en el consultorio, sin anestesia y había vendido al bebé».
Reghenzoni planteó una temática que viene ganando lugar en relación a las «falsas denuncias«, en muchos casos relacionadas con temáticas de género o supuestos abusos.
Tras ello advirtió que se «ha hecho un abuso de herramientas como la Convención de Belem Do Pará (Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra La Mujer), la Ley Víctimas y la ley de Violencia contra la Mujer. En algunos casos se ha llegado a sentencias irracionales con personas en prisión y que ha provocado muertes«.
«Ahora estamos en juicio, pero en materia penal el relato se toma como prueba. Hay una inversión de la carga probatoria. Incluso a mi marido, que por suerte tuvo una resolución desfavorable, lo quisieron privar de su libertad».
«Hay un derecho de inocencia hasta que se demuestre lo contrario. Los principios de inocencia, igualdad, legalidad y derecho a la defensa», puntualizó.
LA CAUSA
Diego Clementi es un médico ginecólogo acusado de abuso sobre 14 pacientes en el Centro Médico de la Mujer de Burzaco del cual era director. También desarrollaba tareas en el Hospital Evita de Lanús en donde fue apartado preventivamente. Médico ginecólogo especializado con una especialización en oncología y cirugía.
Reghenzoni apuntó contra una ex abogada del Ministerio de Justicia de la Nación de nombre Natalia Barreiro a la cual acusó de reclutar a las denunciantes «de las cuales cuatro nunca habían sido pacientes» de Clementi y ser una de las promotoras del armado de la causa.
«Allí comenzó este infierno, en donde pasó de ser un excelente médico y padre a ser un monstruo. Hemos perdido en lo económico, nuestro buen nombre y honor», afirmó.




























