Sebastián Vinagre. De la escribanía a la política en Avellaneda

El invitado especial de Se Hará Justicia de esta semana fue el concejal mandato cumplido en Avellaneda, ex Defensor del Pueblo en dos períodos y escribano, Sebastián Vinagre. En diálogo con la Dra. Verónica Ottaviano detalló aspectos de las tareas que llevan adelante de los escribanos, además de comentarios sobre la política local.


 

«Mi papá fue desarrollista, militante del MID de Frondizi. Fue candidato en 2003 venimos de una tradición de escribanía y política», comenzó la charla Sebastián Vinagre, con un apellido con historia en Avellaneda.

Vinagre tuvo un recorrido político como referente local del PRO y Juntos por el Cambio, cumpliendo el último mandato como concejal en 2021. Fue además defensor del Pueblo en el distrito entre 2007 y 2015, presidiendo también por un período la Asociación de Defensores del Pueblo de Argentina (ADPRA). Como su padre, Vinagre mantuvo la tradición de la escribanía.

«Es una profesión donde velamos por la seguridad jurídica, que no existan controversias vigentes entre los derechos de unos y otros. Buscamos las formas necesarias para resguardar todos los derechos«, resumió Vinagre sobre la tarea del escribano.

«La función notarial tiene dos cuestiones, registros de firmas y el protocolo que son las actuaciones notariales que instrumentan actos públicos, que son las escrituras públicas. Los actos, contratos o manifestaciones de voluntad que pasan ante el notario cuando quieren dejar constancia notarial de la compra de un inmueble, de un contrato particular, de un poder, de un acta de constatación donde el escribano da fe de que ocurre tal cosa», agregó

Respecto al modo en cómo acceder a tener una escribanía describió el modo en que se otorgan, desmintiendo una idea que circula socialmente de que las escribanías se heredan.

«Cada provincia lleva el control y asigna los registros notariales. Los notarios de matrícula concursan sobre un número cerrado de registros establecido. Le cede a un escribano, matriculado, le da la función notarial de la fe pública. El notario leva adelante una profesión liberal independiente, pero ejerce una función público».

Respecto a los cambios tecnológicos y el impacto en la actividad indicó: «Hay discusiones alrededor de la digitalización, hay ciertas incumbencias notariales que van mutando, hay nuevas registraciones. Hoy hacemos firmas a distancia, se legalizan y apostillan a distancia, inclusive, pero es cierto que hay tareas y funciones que no se pueden reemplazar con un token».

Sobre cuestiones del presente amplió que «realizamos actos en conflictos que surgen en las redes. Hacemos acta digitales, transcripción de chats y amenazas».

LA POLÍTICA DE AVELLANEDA

Sebastián Vinagre tiene una larga participación en la política local. En el diálogo manifestó una visión crítica.

«Avellaneda vive una realidad particular con respecto a la política. La sociedad le da la mayoría al partido gobernante para el Ejecutivo y le da quórum propio en el Concejo. La voz de la oposición nunca fue muy tomada en cuenta, incluso denunciamos en muchas oportunidades que ni siquiera teníamos acceso a los expedientes. El Poder Legislativo nunca estuvo a la altura de las circunstancias como pudo ser años atrás donde había un debate y mesa de discusión en el Consejo Deliberante. Lamentablemente esto paso en todo el Conurbano, en la Tercer Sección Electoral, pero en la Primera pasa lo mismo del otro lado».

«La discusión es a dónde queremos llevar a Avellaneda, cómo la pensamos con el privilegio que tiene geográfico con el río y ser lindante a la Ciudad de Buenos Aires para construir al sector metropolitano. Tenemos un potencial enorme, cómo incorporamos el potencial de la Ciudad de Buenos Aires. Cómo logramos sacar nuestro mayor potencial. En su momento fue la industria de la carne, cuero, hoy no hay nada que nos identifique sacando al fútbol. No nos destacamos en nada, solo en las policiales».

 

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